jueves, 28 de marzo de 2024

Lastima, pero NO

Siempre he creído que los procesos de contratación son algo más artísticos que científicos cuando llegan a cierto nivel.
Espero no echarme encima a muchísimos profesionales de Recursos Humanos que conozco y respeto muchísimo, pero luego del proceso de depuración y selección que muy bien hacen estos profesionales, llega al "doliente", quien trabajara con esta persona directamente, una terna quizás de personas preseleccionadas, que de verdad, ya no es por factores técnicos, ni de conocimiento que se seleccionan, es más por razones de feeling que por otra cosa que selecciona.
Hay diversas razones, y creo que cada uno puede decir que se basa en una u otra cosa, pero la verdad el proceso en sí, ya filtro capacidades técnicas, instrumentales y académicas, en este punto, donde la competencia queda resumida en un par de opciones, a la hora de la entrevista lo que cuenta es el feeling entre el entrevistado y el entrevistador, claro, trabajaran juntos por un tiempo y no hay nada mas importante que llevarse bien.
Esta larga introducción sin sentido viene a que estoy en medio de un proceso de selección y hace unos dias, me paso algo cuando menos triste, porque a mi en lo personal, siento que estos procesos me desgastan, siempre prefiero por optar por alguien con el que ya trabajo para ir subiendo en la escalera. Claro, cuando trabajo con un grupo de gente, solo hago equipo con gente muy especial, esas personas pasan a ser de alguna manera de mi entorno personal, y es por eso que siempre me he cuidado en que estas personas sean las adecuadas. Obviamente me he equivocado muchas veces, pero cuando he acertado, de verdad ha sido la experiencia mas satisfactoria, porque no hay nada mejor que trabajar con un equipo que aunque personas individuales forman un solo individuo invencible.
El caso es que estando en este proceso inevitable, ya que la empresa esta en formación, es muy difícil optar por personas con las cuales ya trabajas, me propuse buscar el cargo para mi mas difícil, una asistente, porque es una persona en la que pongo toda mi confianza, todo mi respeto, y es un trabajo lado a lado, que no descansa, pero sobre todo, llega a niveles de cercanía que pasa casi a ser una misma persona, no hay preguntas estúpidas, ni perdida de tiempo en explicaciones vacías, y donde desde la distancia se sabe que es lo que el equipo necesita.
Una de estas personas que estaban preseleccionadas, me parecía ideal, tenía la preparación académica, el hambre de éxito, las ganas de triunfo y crecer, las ganas de aprender y ese brillo en los ojos que te dice, no voy a parar hasta que lleguemos a la meta, hasta puedo asegurar que en la entrevista pudimos comunicarnos tan bien, que sorprende. En resumen, eso es lo que buscaba, hablaba claro, coherente y aportaba ideas. Hasta aquí todo muy bien, y se vino a petición de mi socio, la entrevista en la que hablarían de lo que para mi era lo mas irrelevante, dinero. Y como mi decisión podía estar viciada por las ganas de empezar a trabajar, me pareció muy bien que esta difícil conversa no la llevara a cabo yo, pero que estuviera presente de oyente.
Ahí se vino el mundo abajo, durante esta conversa, donde le ofrecimos mas del 50% de lo normal que se ofrece para ese cargo, empezaron las dudas, eran unas dudas muy extrañas, luego me di cuenta de que hasta creía ella no merecerlo, pero empezó a mostrar inseguridades, no sabia si aceptar o no, y para demostrar fuerza de voluntad, quizá tomar una posición que no llego a ser arrogante, solo teóricamente segura.
En ese momento se me vino abajo, mi socio solo me miro, supe que me preguntaba con la vista, si le ofrecíamos mas o si le explicábamos que estábamos dispuestos a pagarle todo a la persona correcta, mi respuesta muda la entendió de inmediato. Pedí permiso y me retire de la entrevista sin decir palabra, salía a la calle y encendí un cigarro, en ese justo momento alguien me escribió al celular, y hable quizás uno 5 minutos y aun no se porque le conté lo que me acababa de pasar, me sentía frustrado, y luego de esa conversa, quede solo con mis pensamientos, donde sentí que quizás no debía buscar nadie para este cargo, si no esperar que las cosas se desarrollaran naturalmente sin forzarlas, y luego que hubiésemos avanzado más, ver si podía seleccionar a alguien. Y olvidarme de tener un Padawan.

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